Tras haber comprobado en uno mismo los cambios positivos gracias a la meditación, y tras poder evidenciar que la energía de grupo facilita la obtención de los resultados, el meditador que lo desee podrá incorporarse en un grupo de meditación.
Somos conscientes de la dificultad que se desprende del hecho del que el monasterio se encuentre enclavado justo en el centro del parque natural del Garraf. Son muchos los kilómetros que nos separan del lugar dónde se llevan a cabo las actividades diarias de los meditadores. Este hecho es un inconveniente, sobretodo teniendo en cuenta la velocidad de la vida actual.
La red de meditadores se establecerá en diferentes lugares del mundo. La filosofía del grupo es facilitar una posibilidad de encuentro para compartir, aprender, ayudar, en definitiva, la creación de una dinámica de grupo que permita la ayuda y sustento energético de los diferentes integrantes de cada nodo de la red.
Para garantizar que los grupos no dejen nunca de ser las herramientas de crecimiento prevista, se establece una severa normativa articulada y dirigida desde Sakya Tashi Ling.